VIÑAS

Todas nuestras viñas están situadas en Briones. En la actualidad controlamos cerca de 13 hectáreas repartidas en 24 pequeños viñedos, con una gran diversidad de suelos y exposiciones al sol, lo que da lugar a vinos muy diferentes. La viña más joven la plantamos en 2001 y las más viejas proceden de finales del siglo XIX.
Llevamos a cabo un cultivo sostenible, sin emplear herbicida en ninguno de nuestros viñedos y dando prioridad al laboreo manual. En nuestras viñas más viejas trabajamos con tracción animal, como en los viejos tiempos.
La vendimia es siempre manual. Toda la uva se recoge en pequeñas cajas de 18 kgs y se transporta rápidamente a la bodega, donde se vuelve a inspeccionar en la mesa de selección.

Éstas son algunas de nuestras viñas más representativas

La Quinta Cruz

La Quinta Cruz fue plantada con la variedad Mazuelo en 1986 en la falda sureste del Monte Calvario de Briones. Es un viñedo de 1,2 hectáreas y acusada inclinación, con muy poca profundidad de suelo de arena y grava, y completamente cubierto de cantos rodados. Todas estas características son las que impiden que la mazuelo se comporte como tal (es una variedad fértil y vigorosa) y nos permiten elaborar un vino 100% mazuelo en plena Rioja Alta.

La Pasada

Esta pequeña viña de una fanega (2.000 metros cuadrados) fue plantada en 1918 con Tempranillo y Calagraño con un marco de plantación de 1’40 x 1’40m, por lo que la labramos con tracción animal. Está situada en la zona sur de la jurisdicción de Briones, en una vega de suelo profundo y fértil. Es la zona de Briones en la que más viñas viejas perduran.

Arzéndime

Viñedo de 0’5 hectáreas situado a una altitud de 550 metros y plantado en 1975 con Tempranillo y Viura en una empinada ladera de exposición Este, al abrigo del Cierzo. El suelo es eminentemente calizo y asentado sobre roca madre arenisca a poca profundidad, lo que se traduce en poco vigor y buen equilibrio.

Arreluz

Conjunto de tres pequeños viñedos (0’85 ha. en total) plantados entre el barranco de Arreluz y el Camino de Santo Domingo, muy cerca del pueblo de Briones. En la parte superior, sobre suelos calizos y areniscos y con lascas de roca madre asomando por el viñedo, tenemos cepas de Tempranillo y Viura plantadas en el año 1953. Debajo, en un suelo también calcáreo pero con más profundidad de suelo y algo de arcilla, contamos con 0’73 ha. de Tempranillo plantado en 1987. En una esquina sobrevive un puñado de plantas de Malvasía de más de cien años.

El Remedio

En el límite entre los pueblos de Briones y San Vicente de la Sonsierra está el término que se conoce como La Linde (por su carácter fronterizo) o El Remedio (por la ermita del mismo nombre que allí había en la Edad Media). Se trata de un conjunto de bancales muy areniscos que van descendiendo hasta el río Ebro y donde tenemos esta pequeña viña de 0’22 ha. plantada con Tempranillo en 1990.

Mendigüerra

En el monte de Mendigüerra se encuentran los viñedos más fríos de Briones, tanto por su altura como por su orientación norte. Es un lugar perfecto para nuestros reservas, ya que aquí encontramos uvas con gran tensión y frescura. Allí tenemos dos pequeños viñedos de unos 2.000 metros cada uno plantados en 1931 y 1952 con Tempranillo y Viura. Aquí los suelos son eminentemente gravas con mucho canto rodado y acusada pendiente.

El Rincón

Nuestra viña menos vieja, plantada en 2001, y que supone la base de nuestro vino Miguel Merino Viñas Jóvenes. Se trata de un viñedo de 1’45 ha. de Tempranillo y Graciano en la ladera de La Dehesa, en un carasol de suelos arcillo-calcáreos.
Todo nuestro trabajo en este viñedo (abonados, poda, tratamiento, rendimientos) está pensado para que, con el tiempo, El Rincón llegue a convertirse en un extraordinario viñedo viejo.

La Ínsula

Un minúsculo viñedo prefiloxérico de Garnacha, plantado por tanto a pie franco a finales del siglo XIX, y que hemos comenzado a trabajar recientemente. Son poco más de mil metros cuadrados en un arenal junto al Río Ebro. Es precisamente este suelo de arena el que ha impedido que la filoxera atacara las plantas. Y, naturalmente, nosotros le damos las gracias por ello.